¡Cuida tu dinero!
Pocas cosas son más importantes para un jugador de poker (sobre todo si aspira a convertirte en profesional) que administrar correctamente sus recursos económicos. De hecho, es parte intrínseca de ser buen jugador, porque implica habilidad y eso es lo que se necesita para ser un campeón.
Muchas veces hemos visto caer en bancarrota a excelentes jugadores, simplemente por administrar mal su dinero, pasando bruscamente a partidas más altas de lo que acostumbran a jugar habitualmente, por sobrepasar los límites que su bolsillo no puede soportar.

Por ejemplo, resultaría poco inteligente y demasiado arriesgado jugar en mesas de $2 / $4 si tu fondo no es de más de $500 ¡Puedes perderlo todo en una sola partida! Simplemente por eso no debes ir a jugadas más altas de lo que puede tolerar tu bankroll. Esa regla aplica siempre, por lo menos a los ciudadanos de a pie que no somos estrellas de los torneos internacionales.
Si habitualmente juegas $1, $2, o 0,5 en Hold’em sin límite, no puedes de repente meterte en una mesa de $5 / $10 y creer que porque es el doble de alta, así serán tus ganancias... Debes tener en cuenta contra quienes juegas habitualmente y cuál es tu nivel de juego, y fíjate si realmente superas a los jugadores de esta nueva mesa que pretendes enfrentar.
No siempre el límite de la mesa se corresponde con las potenciales ganancias, y si son altos sobre todo, debes esperar que también la suerte esté de tu lado (límites altos y suerte en contra son realmente una mala combinación, la peor de todas).
La suerte no es el único factor que hace a un jugador exitoso, pero nos guste o no, y digan lo que digan muchos, es indispensable que nos acompañe. Hasta el mejor jugador de poker puede pasar un mal momento si esta dama caprichosa lo abandona por completo...
Recuerda que el poker, ante todo, es un juego, y como tal, puedes estar en la cima y caer de repente, así sin más. Cuántos y cuántos han perdido todo en una sola partida, por elegir mesas inadecuadas, todo lo que han ganado en tantas horas, y en muchos casos, ¡en un mes entero!
Conclusión: no dejes que las cifras de una mesa te endulcen, si no estás preparado puedes pasar un momento realmente amargo...No olvides que piano piano se va lontano.



